Cada proyecto deja una huella distinta. Estas son las palabras de clientes que confiaron en nuestro estudio para transformar su vivienda, recuperar una fachada o encargar un mueble a medida.
El piso quedó mucho más luminoso de lo que esperábamos. La redistribución de los espacios y la recuperación de las vigas de madera cambiaron por completo la sensación de amplitud. Pudimos ver los renders antes de empezar y eso nos dio mucha tranquilidad durante toda la obra.
Veronica Ruiz Lopez, propietaria de un piso de 90 m²El equipo respetó el carácter original del edificio y a la vez mejoró el aislamiento térmico de las viviendas. La documentación con planos y fotografías de detalle nos permitió aprobar cada fase con total claridad. Un trabajo serio y riguroso.
Jorge Torres Mendoza, presidente de la comunidad de propietariosLa biblioteca modular de madera recuperada organiza todo el espacio de trabajo y aporta una calidez que no conseguíamos con muebles industriales. El ensamblaje tradicional y el acabado son impecables. Se nota que hay un taller detrás, no solo una oficina de diseño.
Miguel Romero Gomez, arquitecto y cliente del estudioValoramos mucho que cada semana recibíamos un informe con fotografías y el avance real de los trabajos. No hubo sorpresas ni partidas ocultas. El resultado final coincide con lo que habíamos visto en los planos y en las imágenes previas.
Familia que reformó una vivienda unifamiliar en Tafí ViejoNos ayudaron a elegir materiales nobles que combinan con nuestra forma de vivir: madera recuperada, piedra natural y una paleta de tonos tierra. El confort doméstico mejoró notablemente y la casa ahora se siente nuestra, no un catálogo de tendencias.
No publicamos cifras de facturación ni promesas de ahorro imposibles de comprobar. Preferimos que hablen quienes vivieron el proceso: la reforma de su vivienda, la rehabilitación de una fachada o el encargo de un mueble a medida. Estos son algunos de sus relatos, con el detalle del trabajo real que hicimos.
La reforma de nuestro piso en el Ensanche duró cuatro meses y medio. Lo que más valoramos fue la planimetría previa: sabíamos dónde iría cada enchufe, cada luz y cada tabique antes de que empezara la obra. El resultado final coincide con los renders que nos enseñaron al principio, sin sorpresas de última hora.
Como comunidad de propietarios, necesitábamos rehabilitar la fachada modernista sin perder su carácter. El estudio documentó cada esgrafiado, cada moldura y cada carpintería original antes de proponer la intervención. El revoco transpirable y las nuevas ventanas de madera con rotura de puente térmico mantienen la estética y redujeron las corrientes de aire en los pisos.
Encargamos una biblioteca modular para nuestro estudio de arquitectura. La madera recuperada de una masía del siglo XIX se trató y cepilló para resaltar la veta, y el ensamblaje de caja y espiga garantiza que aguantará décadas. Pudimos ver el prototipo virtual antes de la fabricación, lo que evitó errores de medida y ajustes posteriores.
Reformamos un baño pequeño y un dormitorio en Tafí Viejo. El seguimiento de obra fue transparente: cada semana recibíamos un informe con fotografías y un resumen de lo ejecutado. La piedra natural del lavabo y la madera recuperada del armario aportan calidez sin recargar el ambiente. Cumplieron el plazo acordado.